domingo, 25 de mayo de 2014

La vida es una puta

Una vez nos vimos a lo lejos y nos abrazamos, parecíamos dos mundos chocando, con un montón de carencias en las manos y heridas en los pies. Porque entre deseos escondidos quisimos ser muchas veces como calles sin salida, desatando nuestra pasión en una cama desahuciada por la distancia entre dos cuerpos dañados. "Mira, yo no soy perfecta. Pero a mí lo que me gusta de ti es lo que eres, no importa el qué". Que nunca se nos olvide que nos llegamos a salvar la vida en muchas ocasiones, y que creamos una religión a partir de rezarle a una madrugada para que se hiciese más larga.

Lo intentamos, y supongo que con eso te fue suficiente.

Una mañana me desperté preguntando como es que pueden dos convertirse en las persona que más se quieren del mundo, aunque a la mañana siguiente no se dediquen ni una llamada?. Supongo que con la distancia fue que nos dimos cuenta que nuestro lugar estaba lejos, pero tuvimos la dulce suerte de cruzarnos de camino y pararnos para hacernos felices. Llegaríamos más tarde a donde tuviéramos que ir, pero no nos importaba tanto si es que en ese momento se trataba de un "tú y yo". "Escucha mi voz", me dijiste. Y aunque te quedaras completamente callado, supe que jamás encontraría a alguien que me hablase con el corazón tan bien como tú.

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