domingo, 7 de septiembre de 2014

Heridas en palabras

Ella no escribe, solo transmite. Mientras se encuentra en un piso 12, con la ventana completamente abierta, contemplando el aire entrar fuertemente por su ventana y produciendo un sonido dulce con el movimiento de las cortinas. Tiene los ojos hinchados de tanto dejar llover por sus ojos, tiene el alma cansada, muerta. Tiene la pesadilla constante todos los días, sondeando por su cabeza. No hubo noche mas oscura que aquella que por mas que tuviera todas las luces de la casa encendidas, no lo hubo. La soledad la abrazo por la espalda y se ató a ella como si no quisiera dejarla nunca. Las lágrimas comenzaron a acariciar su cara nublando completamente su vista. La música de fondo se volvió en solo suspiros, en un vacío inmenso metiendose en su cama. Ella ya no pensada, solo sentía es presión en el pecho recostada en su cama. Las palabras de los demás muchas veces le dañan mucho mas de lo que ella piensa. Las heridas produciendose por dentro no siempre cicatrizan de la forma correcta y mucho menos si se trata de una persona a la que ella quiso tanto. Las mentiras, el daño, la confianza perdida no tiene vuelta atrás. No hubo silencio mas quieto esa noche, ni llanto mas dulce para poder volver a perdonar.  

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