domingo, 29 de marzo de 2015

Cierra la puerta al salir. 
Por dentro.
O sea, no salgas.
Quédate.

La noche está muy larga y ha apagado las luces para que no te sepas el camino. Porque a pesar de que no llueva, afuera está mojado y de rodillas se encuentra la luna suplicando a que no tengas miedo y te quedes a mi lado. 
Las noches como estas no se pueden desperdiciar de tal manera. Las noches como estas merecen ser recibidas con un lindo "Buenos días" y una película en forma de sol naciente.

Te confieso que cuando no estás conmigo dono mi cuerpo a las letras y cuando apareces me pones el corazón de fiesta. Me haces amar los domingos y las pequeñas series de las que no estoy acostumbrada y siento que con el tiempo, mi cuerpo ya ha cogido la forma perfecta para tus abrazos y que nuestros corazones se han puesto de acuerdo para ir al mismo ritmo. 

Es irónico lo que te estoy escribiendo, pero me encanta.

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